¿Por qué es conveniente cambiar el aceite de la caja de cambios automática?

Aunque al principio, el mercado automovilístico español se resistía al uso de cajas de cambio automáticas, en los últimos años, este sistema está cada vez más implantado en los nuevos modelos que circulan por nuestras carreteras.

Existen diferentes tipos, pero debes tener en cuenta que el mantenimiento de la caja de cambio automática es fundamental para todos estos sistemas porque es la mejor manera de evitar graves averías que pueden acarrear un coste elevado para la reparación.

El cambio automático es un sistema de transmisión que selecciona las marchas del coche sin necesidad de que intervenga el conductor, gracias al mecanismo que permite este cambio en función de la velocidad y las revoluciones por minuto del motor.

Feature

La mejor manera para hacer el mantenimiento
de la caja de cambio
automática

En el mantenimiento de la caja de cambio automática, la sustitución periódica del aceite es primordial. Para hacer esta tarea, los profesionales recomiendan el uso de máquinas de cambio de aceite o también denominadas máquinas de diálisis que facilitan y optimizan este proceso.

Lo hacemos con el motor arrancado porque con ello conseguimos sustituir el 99 % del fluido por un ATF limpio y con sus propiedades activas. Con el método tradicional (vaciado del aceite por tornillo situado en el cárter) es imposible la extracción de la totalidad del fluido viejo, quedando el 20 ó 25 % del ATF sucio en el interior.

Con nuestro método, no sólo se garantiza una sustitución integral del fluido ATF, sino que mediante la posibilidad de efectuar limpieza interior del cambio vacío, se consigue prolongar los períodos de mantenimiento y vida útil de la transmisión automática, e incluso subsanar las típicas disfunciones en el funcionamiento de la caja de cambios.

Hoy en día existen diferentes tipos de cajas de cambio automáticas y todas necesitan un mantenimiento periódico. Las cajas de cambio automáticas más utilizadas son las siguientes:

  • Caja automática convencional con convertidor de par

    Son las denominadas Tiptronic del grupo VAG, Steptronic de BMW, etc. Necesita el cambio de aceite y filtro a los 60.000 km.

  • Caja de cambios manual robotizada de disco simple

    Básicamente, es una caja de cambios manual de embrague a la que se le añade un sistema formado por electroválvulas y una unidad de control que acciona el embrague y el selector del cambio. Los pioneros en comercializar este tipo de cajas de cambio fueron BMW con los famosos SMG y Alfa Romeo con los Selespeed. El mantenimiento que requiere éste sistema conlleva la sustitución del líquido hidráulico del selector de las velocidades, pues la caja de cambio es convencional.

  • Caja de cambios manual robotizada de doble disco húmedo

    Son cajas de cambio de doble embrague del grupo VAG llamadas DSG y las PDK de Porsche. En la DSG de 6 marchas sí se contempla cambio de aceite cada 60.000 kilómetros, pero en la de 7 marchas no.

  • Caja de cambios automática 7G-TRONIC PLUS de Mercedes-Benz

    Recomienda sustituir el aceite y el filtro entre los 50.000 y 125.000 kilómetros según recomendaciones del fabricante. Las cajas automáticas no llevan valvulina, llevan líquido ATF, que es un líquido de color rojo que también lo lleva por ejemplo en la dirección asistida.

  • Transmisión de doble embrague seco

    Son la mejor opción en la actualidad. Su gran ventaja radica en una pequeña sutileza. Cuando estas cajas de cambios engranan una marcha, automáticamente el embrague se pone en posición para embragar la marcha siguiente, consiguiendo efectuar un cambio con mayor rapidez y suavidad que con un cambio manual.






Las consecuencias de no realizar los mantenimientos y cambios de aceite que recomienda el fabricante en un cambio automático pueden ser:
1
  Problemas con el cambio automático de marchas.
2
  Pérdida de potencia debido a un cambio defectuoso.
3
  Rotura interna de los elementos que componen el cambio con el consiguiente gasto que esto supone.

Muy importante será siempre seguir las recomendaciones del fabricante para evitar que tengamos una avería grave la cual nos puede suponer un coste muy elevado e innecesario.